El lunes era nuestro último día y por la mañana volvimos a Primark a comprarme más cosas y por la tarde,… Perdimos el avión. Así que como había que hacer una noche más cerca del aeropuerto acabamos durmiendo en el hotel de los pilotos y las azafatas, en una superhabitación de 30 m² que costó 200 ₤, unos 260 €.
Papá y yo nos bañamos juntos, que nos encanta,


Pues eso, cogimos el avión hasta Reus, el taxi hasta Tarragona y finalmente el AVE hasta Zaragoza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario